Persistencia de la colectividad italiana

Relevamiento de organizaciones de La Matanza

Un relevamiento reciente reveló que el partido de La Matanza concentra más del 65% de las organizaciones de la colectividad italiana correspondientes al Consulado de Morón. Este dato no es menor: habla de una historia migratoria profunda, aún vigente en el territorio.

El estudio se basó en el proyecto Italia MIIA, Mapa de Instituciones de la Colectividad Italiana en Argentina, elaborado por la Diplomatura en Estudio y Gestión de las Instituciones de la Colectividad Italiana en Argentina (CIAAE-UBA). Dicho mapa agrupa a las instituciones italianas por circunscripciones consulares: Rosario, Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Bahía Blanca, Morón, Mar del Plata, Cuyo y Lomas de Zamora.

En la circunscripción de Morón —que incluye Hurlingham, Ituzaingó, La Matanza y Morón— se registraron 55 organizaciones. De ellas, 35 están en La Matanza, lo que representa más del 65% del total. Si bien el distrito concentra el 72% de la población de esos cuatro municipios, la densidad asociativa italiana sigue siendo notable y refleja capas profundas de la historia local.

Más del 90% se concentran en el primer cordón del municipio, mientras que menos del 10% se ubican en el segundo cordón.

El origen comunitario: Calabria y Basilicata como ejes

Una característica de las organizaciones de la colectividad italiana es su agrupación en torno al lugar de procedencia. Sus nombres muchas veces hacen referencia al pueblo de origen, a su santo patrono o a la región donde se encuentra el pueblo. De las 35 relevadas, 17 declararon explícitamente su pertenencia regional a Calabria (10), Basilicata (5) y Campania (2).

De las 18 restantes, 7 hacen referencia genérica a Italia (Unione ItalianaFigli d’Italia), 3 son instituciones de renombre (Hospital Italiano, Dante Alighieri, ACLI), y 8 no declararon origen en el mapa, aunque por sus nombres se pudo inferir que 4 son de Basilicata, 3 de Calabria y 1 del Norte de Italia (Los Alpes).

Total consolidado por región:

Reflexiones finales

La colectividad italiana fue una de las más significativas en las corrientes migratorias que llegaron a La Matanza a mediados del siglo XX, junto con la española. Si bien otras comunidades —como la portuguesa, eslovena o croata— tuvieron menor volumen migratorio, mostraron una alta densidad organizacional.

Con el tiempo, estas corrientes fueron superadas numéricamente por la migración boliviana, paraguaya y, más recientemente, venezolana. Hoy, quienes inmigraron desde Italia en los años 50 ya fallecieron o superan los 75 años. Sin embargo, sus descendientes son argentinos por nacimiento (ius soli) e italianos por transmisión generacional (ius sanguinis).

Esta realidad implica un cambio en la manera de dimensionar a la población ítalo-argentina de segunda y tercera generación. Muchos de ellos no se perciben como ítalo-americanos; otros se acercan a la identidad italiana por razones pragmáticas, como el acceso a la ciudadanía europea.

Este fenómeno trae tanto desafíos (posible migración local hacia Europa) como oportunidades (cooperación internacional para el desarrollo local). Conocer en detalle las características y expectativas de estas organizaciones es un paso clave para fortalecer la densidad y calidad organizativa de La Matanza, así como para poner en valor sus aspectos simbólicos, políticos y económicos.